.
Quién tuviera la certeza
de saber detrás de qué puerta
nos espera el paraíso.
Saber qué puerta
no nos conviene traspasar,
cuáles puertas esconden
el infierno.
O es un castigo sentir
la sospecha, el temor,
de que al girar una llave,
al empujar una hoja,
nos inundará una luz,
o la paz, o el fuego eterno...
Pero algo tan distinto
a este vacío de un pasillo,
a esta nimiedad
de una sala de estar,
a la pieza donde un día
nos quisimos.
Y cada vez que tomamos
la manija de una puerta
nos sorprendemos
de que no nos queme,
de que no se escuche
ninguna música,
de que tan sólo
se escuche la misma voz
y la misma frase de siempre
¿Y, cómo te fue hoy?
Fotos tomadas el 24 de Febrero de 2007 en calle 9 de Julio, entre Matheu y Alsina, Villa Alem.
. Seguir leyendo...